Después de pasar todo el embarazo nerviosa por si se pudiese adelantar el parto llegaron las tan ansiadas 37 semanas y con ellas una tranquilidad absoluta me invadió, pues Alejandro ya podía nacer en cualquier momento sin ser prematuro.

 Pero así como llegaron fueron pasando las semanas. Como mi bebé tenía un percentil 13 me citaron en la semana 39 para hacer ecografía monitor y para verme en la consulta.

No hace falta que os diga lo nerviosa que fui a esa consulta, pues si el bebé no había aumentado de peso se programaría una cesárea. En el monitor apenas tuve contracciones y por suerte en la eco se vio que si bien no sería un bebé súper grande estaba dentro de los pesos que se consideran normales.

Una vez me llamaron para verme en consulta me indicaron que tenía que volver en la semana 40 para monitor y consulta. La ginecóloga muy amable me indico que si llegábamos a la semana 40 me ofrecería la tan conocida maniobra de Hamilton.

Yo salí de allí pensando que si caminaba mucho y seguía algunos tips J el parto se desencadenaría solo, pero no, no fue así.. Llegamos a la semana 40 mi ansiedad estaba por las nubes pues me tocaba exploración, maniobra y a esperar… Decir que la maniobra es bastante molesta pero yo decidí intentarlo antes de pasar directamente a ingreso para inducción.

Contaros que salí de la consulta súper optimista pues había leído que en 24/48 horas la mayoría de las chicas se ponían de parto y si así fue! Pero no a las 24 horas… En mi caso a las 48 horas de la madrugada del 22/06/2019 empecé con contracciones más fuertecillas y decidí irlas controlando.

 A las 3 de la madrugada se espaciaron y finalmente me dormí con la certeza de que el gran momento se acercaba.

 El día 23/06/2019 bien tempranito empezaron los dolores que dices uyuyuy ahora sí que sí. Decidí darme una duchita de agua calentita y volver a controlar las contracciones.

Cuando ya empecé a ver que las contracciones eran regulares cada 3 minutos con una duración de 1 minuto levante a mi marido y empezamos a preparar a nuestros hijos pues los abuelos vendrían a recogerlos para que nosotros pudiésemos ir al hospital tranquilos sabiendo que quedaban en buenísimas manos.

Mi idea principal era esperar en casa al menos 2 horas para llegar con una dilatación aceptable, como ya había comentado con mi matrona mi idea era un parto humanizado, respetado y lo más natural posible.

Mi deseo para este parto era poder vivirlo de manera consciente y respetando los tiempos de mi cuerpo, pero todo se empezó a torcer y nada salió como yo esperaba y deseaba, la familia al ser mi tercer parto se puso muy nerviosa y desde su amor absoluto me recomendaban ir al hospital rápido por si acaso y yo accedí.

Al llegar al hospital me pasaron rápidamente a exploración, allí me comentaron que estaba dilatada de 3 CM y con el cuello  del útero algo durito aun.

Mi experiencia me decía que al llegar con tan poco la cosa seria para largo… Y así fue… Después de explorarme me indicaron que me dejarían ingresada pues estábamos de PARTO.

La ginecóloga al decirle que quería usar la pelota e intentar un parto sin epidural me miro con cara de “Esta mujer está loca” y en vez de apoyarme me asusto…Me dijo que si me ingresaban en planta luego aunque chillara de dolor no sabía en cuanto tiempo podrían ponérmela.

En ese mismo momento mi autoestima bajo en picado y empecé a sentir inseguridad… Me pusieron el monitor y fueron unos momentos horrorosos, me vi allí acostada con el monitor sin poder moverme con unos dolores insoportables.

Con mi marido diciéndome que para que sufrir que era mejor ponerme la epidural y al menos apaciguar un poco el dolor, allí ya me decidí pese a que sabía que aquello no era lo que deseaba.

Me ingresaron ya en partos donde me ayudaron a desvestirme ponerme un camisón y acostarme…Justo aquello que mas recordaba de mis anteriores partos como algo espantoso que quería cambiar.

Antes de llevarme con el anestesista estuve 1 hora con suero pues es una de las cosas que te ponen antes de pincharte la anestesia. Llego la matrona y me exploro me dijo 5CM pero vamos a decir 4CM para no emocionarnos… Os podéis imaginar mi cara…O son 5 o son 4 pero eso de “para no emocionarse” aun sigo sin entender a cuento de que vino.

En mi cabeza pensaba si en cosa de 1 hora pase de 3 CM A 5CM la cosa pinta bien.

Mi temor era pincharme la epidural y ralentizar el proceso… En cosa de media hora tenia puesta ya la epidural al principio he de reconocer que me alivio muchísimo el dolor, pero yo sabía que eso no era bueno para el proceso en si del parto.

 Al cabo de 2 horas vinieron a vaciarme la vejiga (si chicas con la epidural se pierde la sensación de ganas de orinar y tiene  que vaciártela) me dijeron que en otras 2 horas vendrían a explorarme.

Esas 2 horas pasaron de forma muy lenta, parecía que el proceso se había detenido. Vinieron a explorarme y 7CM  la matrona me informo que procederían a romperme la bolsa pues las contracciones habían bajado muchísimo de intensidad y frecuencia.

Fue romperme la bolsa irse y empezar con un dolor realmente fuerte e insoportable, solo quería levantarme caminar y que ese dolor pasase ya…Mi marido al verme así llamo a la matrona para saber porque me dolía tanto y porque ese dolor era tan intenso.

La matrona se quedo 1 hora controlando mis dolores con la máquina de monitor, ella no entendía como me podía doler tanto pues el monitor apenas marcaba contracciones.

Yo casi no podía hablar era un dolor largo muy largo sin descanso y una sensación de fuego en la vagina horrible (nunca había sentido tal cosa) al decirme que era muy raro semejante dolor me dijo que llamaría al anestesista para recolocar el catéter de la epidural, pues seguramente, según ella se podría haber movido.

Pero antes una luz divina la ilumino y me dijo “Antes voy a volver a explorarte, no vaya a ser que Alejando esté listo ya y quiera nacer” A todo esto los dolores eran tan insoportables que me puse a sudar muchísimo y me subió la tensión.

Al revisarme me dijo OHHH ESTAS COMPLETA!!! El monitor no funcionaba correctamente y en 1 hora pase de 7CM A 10CM, respire y pensé bueno al menos ya está por llegar mi bebito arcoíris.

Me indico que empezase a empujar al empezar a pujar me venían arcadas y ganas horribles de vomitar, finalmente termine vomitando, vinieron 2 ginecólogas y le dijeron a la matrona que llamara al celador que íbamos ya para el paritorio.

A mi marido lo dejaron fuera preparándose, yo estaba ansiosa por que entrase y me pudiese acompañar en el momento en el que nuestro pequeño Ale naciera pero como todo en este parto nada salió como esperaba.

Mis nervios al ver que mi marido no entraban aumentaron, me empecé a asustar muchísimo pues aquello se lleno de médicos y me dijeron que no pujase más que Alejandro estaba muy bajo de pulsaciones y que había sufrimiento fetal.

 En mi vida sentí tanto dolor como cuando me metieron el fórceps fue algo horrible sentía con tanta claridad todas las manipulaciones que me realizaban.

Por suerte sacaron a mi Ale pedí verlo de inmediato, estaba azul pero me miro, respiraba lo puse sobre mi abdomen y en ese momento por fin apareció Yago, no pudo ni cortar el cordón como con nuestros 2 hijos Nico y Dulce.

 Pero bueno yo daba gracias por tener por fin a mi tan ansiado bebé, nos dejaron en observación 2 horas a los 3 solos, lo venían a controlar para ver si mejoraba su color, estuvimos 2 horitas de piel con piel y tetita.

8 Horas de parto (mi parto más largo y más doloroso) pero por fin lo tenía conmigo y aunque mi deseo de parto era otro doy gracias por tener a Alejandro sanito y junto a nosotros.

Me ha costado mucho escribir este post pues aunque hace apenas 1 mes que nació he tenido que asimilar que las cosas no siempre salen como uno quiere pero que pese a todo hay que recomponerse y pensar que siempre pueden pasar cosas peores.

 Embarazo y parto difícil como no…Pero sin duda uno de los días más felices de mi vida.

Bienvenido Alejando a nuestra familia!